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Agility

LAS RAZAS QUE SON MÁS APROPIADAS PARA EL AGILITY. Por Luis Miguel Rodríguez

Ante todo, el agility debe de ser o representar un acercamiento hacia nuestro perro, por lo tanto no discriminaremos en un principio ningún ejemplar.
No obstante debemos tener en cuenta ciertos detalles. No podemos pedirle a un ejemplar de mucho peso y volumen (Mastines, San Bernardos, etc.) que salte unos obstáculos que, por sus características, supondrían un riesgo para la integridad del propio animal. Así mismo la morfología de algunas razas les supone inconvenientes para esta práctica: patas demasiado cortas, problemas respiratorios ante el esfuerzo físico, etc.

Pero como todo avanza, la mayoría queremos pasar a ser más competitivos y/o empezar en este mundo con un perro mejor predispuesto a la alta competición. Si es éste el caso, intentaré orientaros un poco desde la experiencia que da la observación.
Lo primero que debemos plantearnos es la categoría en la que queremos participar, por razones de espacio en la vivienda, por gusto, o por preferencias propias.
A continuación os daré una orientación sobre las razas que más resultado están dando en agility, sin menospreciar a ninguna otra raza que no quede reflejada, ya que siempre puede haber individuos en estas razas que sobresalgan de una forma espectacular.
Categoría "S" pequeña (la altura hasta la cruz del animal no superará los 35 cm).


Caniche Toy practicando agility

Quizá esta sea la categoría que más se abre a la variedad de razas puesto que no hay una que predomine claramente. Lo que más se busca en esta categoría es que sean individuos ligeros y rápidos, aparte de resistentes, ya que el esfuerzo que realizan puede ser incluso superior al de otras categorías. Podemos ver compitiendo con éxito a schnauzers, yorkshires, caniche toy, entre otras muchas razas.
Categoría "M" mediana (la altura a la cruz se sitúa entre 35 y 43 cm).
En esta categoría ya empiezan a destacar algunas razas. Los más sobresalientes en esta disciplina son sin duda los perros de pastoreo, por ser rápidos, obedientes y fáciles de enseñar, con esto no quiero dar a entender que los demás ejemplares, de caza, rastreo, etc., no sean válidos sino que las características propias de los perros de pastor los hacen más idóneos. Buscaremos ejemplares ligeros de peso, pero con una fuerte resistencia al entrenamiento. Destacan en esta categoría razas como los Shetland, los pastores del pirineo, cocker, etc.
Categoría "L" grande (la altura a la cruz será superior a 43 cm).
En esta categoría sí que existe un claro competidor, el Border Collie. Perro de pastoreo por excelencia, su increíble velocidad, relativamente poco peso, obediencia casi inmediata a las órdenes y docilidad, le han convertido en el "rey" de este deporte. Con una buena preparación estos perros son realmente increíbles. De todos modos existen razas ( o individuos concretos de algunas razas) que pueden llegar también a esos resultados, pero hay que reconocer que seguramente necesiten más dedicación que estas "máquinas" de hacer agility. Podemos ver compitiendo con muy buenos resultados pastores belgas, pastores alemanes, incluso perros de caza muy rápidos y resistentes.

EDUCACIÓN CANINA: BASE DEL AGILITY - Por Luis Miguel Rodríguez
Mucha gente se lanza a la aventura del entrenamiento individual en el agility sin ayuda profesional. Pero para esto necesitamos unas ideas básicas.
Como en cualquier deporte necesitamos una base para comenzar a formarnos. En nuestro caso como en casi todas las prácticas de adiestramiento canino ésta es la obediencia. La correcta ejecución de la misma o su ausencia, marcará la pauta para los resultados que podamos obtener con nuestros amigos.
Cuando paseo por el parque y veo gente con sus perros, me gusta observarles. Ver como dedican un tiempo a enseñar a sus mascotas para conseguir una "disciplina", indispensable por otra parte para la convivencia en comunidad. Si todos nos pusiéramos "manos a la obra", podríamos conseguir que algunas puertas que ahora se nos cierran, se nos abrieran sin problemas. Puertas como la accesibilidad a ciertos sitios y medios de transporte, que actualmente no nos están permitidas.
A continuación vamos a empezar con unas pautas, básicas, que nos irán guiando en el adiestramiento de nuestro perro. Aunque nuestro fin final sea el agility, observaremos que las normas que vamos a aprender nos servirán también para la convivencia diaria con el resto de la gente.
La edad para comenzar con las prácticas de entrenamiento de obediencia varía según las razas, pero para poner una referencia, situaremos ésta en torno a los cinco meses. Por supuesto podemos ir empezando despacio, incluso antes, pero teniendo en cuenta el no agobiar a nuestro amigo que es todavía un "niño". No empezaremos con saltos, ni esfuerzos excesivos hasta no completar el desarrollo físico del animal, aproximadamente sobre el año de edad según la raza.
Lo primero que vamos a enseñar a nuestro perro es a andar con collar y correa. Es muy importante que se acostumbre cuanto antes a esta situación, para pasar a los siguientes procesos. Para acostumbrarle, lo mejor es colocárselo de vez en cuando incluso antes de que empiece a salir a la calle, para que se adapte al collar lo antes posible. Una vez que hemos conseguido esto, empezaremos con el entrenamiento real.