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Se necesitaron en Alemania durante muchos años, perros de gran tamaño, para impedir que los rebaños de ovejas entraran en los sembrados y estropearan los cultivos. No fue hasta finales del siglo XIX cuando se decidió unificar la raza.
La función del perro como pastor, era la de dar vueltas sin para alrededor del rebaño para evitar que las ovejas no se separasen. Debía poseer una personalidad muy especifica: ser rápido e inteligente, silencioso y sigiloso, tranquilo y estable. Necesitaba fuerza, resistencia y capacidad de concentrarse durante largos periodos de tiempo.
Los primeros Pastores alemanes tenían un dorso recto, patas más largas, cuerpo más corto, y estructura más cuadrada que la forma moderna.
Se hizo muy popular en todo el mundo, y no tardo en ser la raza más conocida y común.
Durante la Segunda Guerra Mundial
colaboró tanto con el ejercito de tierra como con el del aire. Ha sido utilizado como perro lazarillo y desempeñado labores de ayuda.
Como perro de exposición ha ido adquiriendo líneas más depuradas, cuerpo más delgado y huesos más finos.
Algunos críticos desdeñaron la nueva creación y abogan por un regreso a la forma original, más ergida con el dorso paralelo al suelo. El resultado ha sido, la creación de una nueva raza "Shiloh shepherd".
Esta raza ha sido desarrollada en las perreras de Shiloh de Nueva York en un meticuloso programa que inició en 1962 y terminó en 1990. La alemana Tina Barber se quedó horrorizada al ver en que se había convertido el pastor alemán de exposición comparado con el recuerdo que ella tenía de su niñez.
Tenía un cuerpo más menudo, y en cuanto al caracter, eran o bien "patológicamente timidos" o "mordedores por miedo". La inteligencia serena y estable se había sacrificado en aras de crear un llamativo perro de exposiciones.
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