ALGUNOS DE LOS ERRORES

Premios inadecuados.

Acariciar la cabeza del perro es un gesto de dominio, si queremos recompensar una buena acción acariciaremos los flancos del perro, nunca la cabeza, pues no sería gratificante.

Demasiados juguetes.

Si tiene muchos juguetes, creerá que puede morderlo todo, no discernirá entre juguete y zapatilla, o cualquier otra cosa nuestra. Tendrá tres o cuatro, y deberán ser diferentes de los objetos del hogar. Nunca daremos por ej: un calcetín viejo porque no discernirá entre viejo y nuevo.

Premios inesperados.

Evita las situaciones en las que el perro reciba recompensas inesperadas, como hurgar en el cubo de basura.

Castigo inadecuado.

Sólo puede castigar al perro en el momento en que está realizando la acción inapropiada. Si ha trancurrido tiempo, solo conseguirá que su perro le tenga miedo, porque no asociará la acción que cometió con el castigo.

Refuerzo.

Premiar al perro de vez en cuando, es una buena forma de reforzar su comportamiento, pero deberá recompensar solo lo bueno, porque muchas veces, de forma inconsciente, podemos recompensar un comportamiento inadecuado, como puede ser el saltar a la cara.

Recuerda, no le permitas al cachorro hacer lo que no va a poder hacer de mayor.