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Necesitan compañía, estímulos mentales y físicos para alcanzar su potencial. Responden a las recompensas y desarrollan las malas costumbres cuando se aburren. Siempre están aprendiendo. No son personas disfrazadas, cada perro tiene su propia personalidad, inteligencia, tolerancia y capacidad de adiestramiento.
Mediante la crianza selectiva, el hombre ha acentuado algunois rasgos de la personalidad del lobo y ha reducido otros.
Dominantes.
Algunos perros, de cualquier raza, tienen una personalidad naturalmente segura. Los machos tienden a ser más dominantes que las hembras. El perro dominante suele resistirse más al adiestramiento.
Sumisos.
Pueden llegar a quedarse paralizados cuando se les manda obedecer. Necesitan un método lento y suave, por lo que no deberíamos darle las órdenes de forma brusca.
Distraidos.
Hay animales que prefieren el contacto de otros perros a las personas, quizás porque de pequeños no se relacionaron lo suficiente con las personas. A estos perros es mejor adiestrarlos en su ambiente, no en escuela.
Cooperativos y responsables.
Estos perros son los más fáciles de adiestar, porque tienen una curiosidad natural y afinidad a las personas. Los perros que reconocen y escuchan las personas responden antes al adiestramiento.
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