Los perros viven en un mundo de humanos, y por lo tanto, necesitan una adaptación y unas normas para que puedan convivir con nosotros sin problemas.
Nos vemos en la obligación de enseñarles entre otras cosas, a no cruzar calles, a acudir la llamada de forma inmediata para evitar peligros, a caminar cerca, a permanecer quietos y sentados cuando entramos en una tienda, etc...
Pero tampoco podemos descuidar la socialización con su entorno, aquí incluimos peronas, perros, ruidos,... rutinas. |
 |
La mejor etapa para empezar es a los 6 meses, todo lo que le enseñemos en este momento lo recordará toda la vida.
Si lo hemos adquirido ya mayor, podría tener algún tipo de mala conducta, la cual deberemos ponerle fin lo antes posible, así se trate de un cachorro o de un adulto deberíamos empezar las clases en cuanto podamos, para garantizar una buena relación amo-perro.
No lo dudes , una educación temprana , garantiza una convivencia sin problemas en el futuro.
La obediencia consta de dos fases :
· OBEDIENCIA BÁSICA (fase de aprendizaje mecánico y fase de autoridad)
Consiste en enseñarle al perro a sentarse, tumbarse, andar al lado, acudir a la llamada y quedarse quieto, siempre con correa.
· OBEDIENCIA AVANZADA
Con el perro suelto, control de los impulsos.
Duración aprox: 15 sesiones / 400 €.
 |
|
Las clases de adiestramiento a domicilio son de lunes a viernes, una hora 2 ó 3 días a la semana, con la presencia del dueño imprescindible. Enseñamos, no solamente al perro a obedecer las órdenes que el dueño le da, sino también a este último a manejarle con corrección. De nada serviría que el perro obedeciera al monitor; son los dueños los que tienen que adquirir ciertos conocimientos para que posteriormente, cuando el trabajo esté terminado, el perro siga obedeciendo a la perfección.
En función de cómo responde el animal, la duración del adiestramiento es mayor o menor. Aún así, siempre damos un mínimo de dos semanas y un máximo de cuatro para todas las obediencias básicas.
|
Los propietarios eligen la hora de las clases, nos amoldamos a su horario. Si por cualquier motivo fuera imposible dar un día la clase, ésta no se pierde, sino que se aplaza.
|